martes, 28 de septiembre de 2010

dame

" Dile a tu oído que me escuche cuando miro
Sana mis manos con el roce de tu espalda.
Dame el remedio para no curarme nunca
Es que es tan fácil respirar el aire cuando estás,
Siempre es tan fácil. "

Ricardo Arjona

domingo, 26 de septiembre de 2010

Hoy



Viernes 24/09/2010.

Hoy decidiste ser vos mismo

Hoy me mostraste tu lado más dulce

Hoy me compraste con las palabras más tiernas

que he oído decir.

Hoy me dijiste que sos sólo para mí

Hoy me rozaste delicadamente los labios

Me acariciaste el rostro con sutileza

Me hablaste con la sonrisa

Hoy quise creerte

Hoy quise confiar en que todo aquello es verdad

Hoy intenté crear con mi mirada

Un puente hacia la tuya

Hoy quise que se volvieran una

¿Como hago aun ahora para

No quererte como te quiero?

¿Como hago para bloquearme de nuevo?

¿Son tácticas o era la verdad?

¿Debo creer o debo dudar?

Nunca nada es seguro cuando estas cosas suceden

No hay mente capaz de controlar lo que sienten

Dos almas divagando en el aire

Y tu alma y la mía hoy jugaron

Hoy me divertí estando a tu lado

Hoy sentí que una parte de mi

Se fue con vos

Y que tus besos volvieron a recrear

Esa locura olvidada en mi razón

Aquella que quería callar

Y hoy no hace más que gritar

Que sos perjudicial pero que quiere tenerte

Quiere creer en vos y en tus palabras

Creer en tus abrazos tibios y en que

Jamás se termine esta odisea

Capaz de generar sentimientos prohibidos

Y deseos plenamente locos.

Capaz de derribar mis muros

Y desarmar tu pantalla

Hoy no fue un día mas

Porque sin esperarlo, hoy FUE ESPECIAL.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Cuestión de vanidades



No escuches las palabras que salen de mi boca, no te fíes, no creas todo lo que digo. No soy un ángel pero no sirvo al diablo tampoco. Guardo deseos que no debería tener, creo sorpresas que jamás vas a conocer, porque cuando una princesa baila al filo de un tango seductor, no demuestra sus trucos, pero los realiza.

Si quisiera hablar de tu mirada, no podría decir que es celestial, no podría admitir que debilita mis sentidos, porque detesto mostrar ante tu figura, tal debilidad. Porque estás cruzando la barrera que solía adjudicar a cada palabra, estás violando los códigos de mi resistencia, y ya no logro tenerte lejos, ya no puedo esquivar las balas de tu estrategia. Si tu táctica es quererme, si logra ser tan simple como eso, ¿por qué no puedo creerte?

Tu vanidad es un impulsor para mi orgullo. Aquel orgullo que me lleva a querer poseerte sabiendo que nunca serás mío, sabiendo que amas mas tu libertad que a ti mismo, y eso, mi amigo, es demasiado.

Estoy borrando mis límites, aquellos que me protegían de caer en las trampas, de sentirme ciega por tu luminosidad. Es como si solo me guiaras vos, como si cada partícula de mí quisiera dirigirse directo al sol, dejando atrás los sentidos y la razón.

Tus ojos, cada día, me arrebatan más la conciencia, me sumergen en dudas y alimentan la creencia de que jamás voy a tenerlos sólo para mí. Aunque quiera ser tu única estrella, sólo ves las otras quinientas.

Aunque mi razón se pierda en la constelación, y mi alma se funda en esta adicción, ya no podré restar minutos, ya no podré borrar los besos dados, no podré volver atrás. Ya es tarde para elegir quererte o no. Ya mi visión sólo ve a través de tu velo, el que muestras, el que toco, el que siento. ¿Cuándo notarás que hay más si quisieras probarlo? ¿Cuándo veras que no se trata de ataduras? sino de una deliciosa condena, esa condena que me lleva a lo profundo de tu ego, aquella que me dirige al peligro constante de tenerte cerca, cuando debería tenerte lejos.

Podría si quisiera, navegar en otros soles, probar nuevos amores, y hacerle honor a mi orgullo herido y mal tratado, pero ¿qué conseguiría? Si lo que quiero es estar a tu lado, si lo que busco es tu daño, capaz de provocar tempestades a mis celos, capaz de crear desconocidos deseos.

No creas, de ninguna manera, que mi orgullo no se venga. No pienses que muero por tenerte, pero cree, sí, en que es lo que más me gustaría, lo que mas disfrutaría, poder creerte sin sospechas, poder confiarte mi alma entera.

jueves, 23 de septiembre de 2010

" . Dame un  motivo, un gran motivo
Para no tomar al pie de la letra estas caricias
tremendas, chifladas
Y vamos así, barcos piratas de madrugada
Dame un motivo, solo un motivo
Para no llenarte el cuello de besos fantasmas . "


Iván Noble

miércoles, 22 de septiembre de 2010

lunes, 20 de septiembre de 2010

Caminos Diferentes




Y es así, como cientos de recuerdos

Se consumen en el tiempo

Como una fotografía gastada

Como una canción malinterpretada

Y definitivamente nadie cambiara

El orden de los sucesos

Se ha vuelto una cuestión de causa y efecto

Una historia que se repite

Hasta en los ángulos más exactos

Hasta en la forma en que ya ni una mirada compartimos

Ya ni una sonrisa nos une

Ni siquiera en las lágrimas te encuentro

Ya no sos quien eras, otras cosas te interesan

Te perdiste, nos perdimos

Ya no estamos en un mismo camino

¿Qué nos paso?

¿Vamos a algún lugar o esto se frena acá?

¿Seguimos por la misma senda o ya no hay lugar?

Ya no pretendo cambiarte

No pretendo que estés

No pretendo que seas diferente

Solo pretendo que recuerdes

Que una vez fuimos inseparables

Y que esos años jamás van a irse

Porque aunque hoy nuestros pensamientos sean opuestos

Esta amistad será para siempre inolvidable.

Aunque ya no encuentre tu rostro

Aunque ya no tenga tu mano

Aunque no nos tengas al lado

No nos olvides nunca…


domingo, 19 de septiembre de 2010

Utopía


Cuando dos seres no encuentran la calma siendo complementarios, no queda opción mejor que la distancia y el espacio que los separe en el tiempo para que al menos uno pueda ver el verdadero valor de ese sentimiento universal que ambos se ocupan de desgarrar.

Si intentas que el otro cambie, solo seguís caminando en un desierto esperando encontrar un lago y una flor, esperando lo que no debe esperarse, esperando una reacción, una mínima palabra que pueda darte la esperanza equivocada, y todo sigue girando de la misma manera, para el mismo lado, con los mismos errores y las mismas palabras vacías, llenas de sentido para uno, y completamente ridículas para el otro. Es como un loop, una repetición continua que nunca llega a concluir de una buena manera.


¿Qué se hace entonces cuando esos dos seres no logran entenderse? O cuando uno ni siquiera lo intenta. Algunos quizá sostienen que se debe ser flexible, que lo único que queda para no perderse es adaptarse, aceptar al otro tal cual es, aún con sus defectos. Pero y ¿qué pasa si estas pidiendo un poco de consideración, un poco de comprensión, de empatía?, ¿qué si estas pidiendo un poco de atención?, y ¿qué si sólo queres ser tenido en cuenta? Que el otro se de cuenta de que lo necesitas, que no queres que la amistad se pierda. Quizás en este caso, querer todas esas cosas se vuelve una utopía, algo que jamás vamos a alcanzar si el otro no tiene el mismo concepto que nosotros, si el otro piensa diferente y sostiene su postura hasta el final. Es como si fuera una comunicación entre un mudo y un sordo, jamás pueden llegar a entenderse si uno no escucha y el otro no habla. Y aun si el mudo aprendiera a decir lo que tiene para decir, el sordo aun así no querría escucharlo. Y es eso lo que sucede, nadie quiere ceder, nadie quiere ser flexible, nadie quiere oír ni entender, nadie quiere intentarlo siquiera.

Así es como suelen perderse años de recuerdos y momentos que solo quedan en el aire, valieron la pena, claro que sí, pero quizá es como sucede con cualquier relación, se desgasta, se agota, se consume, se pierde como cuando en el aire vemos volar las hojas, y queres alcanzarlas, queres tenerlas en tus manos, y no se puede, porque las hojas ya son del viento, y esta amistad ya es del destino, ya no es nuestra, ya no somos nosotros, no somos las mismas, nos perdimos, y olvidamos lo que era ser amigas, el compartir momentos que jamás se olvidan, el escuchar, el charlar y entenderse, todo eso se va perdiendo poco a poco, se escurre como el agua. Tal vez, el mudo es como esa gota que tarda en caer, se mantiene, se sostiene, siempre a la espera de lo que necesita oír, siempre intentando expresarse frente a alguien que no quiere mirar, que no quiere oír. Y llega un punto, en que la gota cae, y cuando cae, se pierde entre miles de otras gotas y jamás vuelve a encontrarse, los momentos que se pierden, ya no se recuperan y otras cosas ocupan su lugar. Porque el mudo siempre querrá hablar, pero si nadie lo escucha, ¿vale la pena que lo haga?, aun si gritara en medio de una cornisa, en medio del vacío, ¿su voz se escucharía si no hay nadie que la perciba?

Aunque no podamos ser flexibles como el agua, como esa gotita que fluye, el lago siempre estará lleno de otras cosas, y son ellas las que permanecen más allá de que el agua se acabe. Si hay algo que permanecerá siempre, son los recuerdos, uno a uno, no se perderán aunque esto se desvanezca, aunque los de antes, ya no seamos los mismos…