martes, 18 de febrero de 2014

Ilusa ilusión

Hoy un meteorito roza la Tierra y yo sigo sin entenderme. No puedo ni utilizar esa frase como alusión a algo que al fin sucede, porque no me entiendo todavía. Pero bueno, acá va el intento.
Pareciera ser que busco ciertas situaciones para ponerme a prueba, o no sé para qué, pero las busco creyendo ingenuamente que me acepto, que sirvo para eso, que voy a poder pasar el momento sin que mis pelos se paren de puntas, y resulta que no.
Resulta que hago algo, para alguien, creyéndome libre, creyendo que puedo mostrarme así desnuda sin pagar el precio, sin que mi psiquis se cobre y se regocije, burlándose ahí donde yo me veo como un total desastre. Y como siempre termino viendo que nunca dejo de estar escindida, y aunque lo lea por todos lados “sujeto dividido”, aunque me lo digan durante años, que existe una parte de nosotros mismos que nunca vamos a conocer, aún así, sigo siendo la misma ingenua que espera que esa parte no busque recompensa, represalia, castigo.
Me decido a dejarme llevar, y siempre aparece esa parte de mí a decirme “no debiste, mírate, ahora no te la bancás, no tenés lo que hay que tener para amar sin esperar nada a cambio, no servís para amar con tu falta, necesitas que el otro la colme, la llene, y te diga: qué hermoso eso que hiciste por mí, qué lindo que te abrieras así, me encanta. Necesitás el aplauso, la ovación, la aprobación”.
Qué triste mi verdad, ¿cómo hago para aceptarme así, si no quiero ser esta que soy? No quiero necesitar que me aplaudan y festejen un gesto que yo decidí tener, por amor, porque creí que mostrándome como un libro abierto, iba a demostrar amor, creí que lo había hecho por eso, porque mostrando esa falsa valentía él me iba a leer, iba a ver todo eso que sentí y siento.
No me dí cuenta qué tan ingenua soy, no lo hice por amor, no lo hice porque me hiciera sentir bien o feliz. Lo hice esperando mucho de él. Lo hice poniéndolo a prueba una vez más. Lo hice para comprobar una vez más si se quedaría conmigo, con ésta que yo no quiero ser, porque si esa confesión a libro abierto no lo asusta, sé así que me ama tal cual soy. Con esa ternura y romanticismo pegajoso que suelo esconder. Y si lo escondo es porque es una parte de mí que me da terror, pánico, mostrar, y la dejé ahí, en una página, plasmada, se la dí para que hiciera con mis sentimientos lo que él quisiera. ¿En qué momento llegué a creerme que eso sería algo bueno? Ahora la pelota está en su lado de la cancha, ahora él tiene que responder, y dependo tanto de esa respuesta, me da tanto miedo. Miedo a que mostrarme así haya sido demasiado. Miedo a que ser tan intensa a veces, me juegue así, en contra. Ya no sé si quiero ver una respuesta, pero la ansiedad en mi pecho no se va a ir sin eso que la calme.
Soy esta que soy, inestable, romántica, enamorada más de la idea del amor que de la persona que lo encarna, soy así, débil, vulnerable, escindida entre lo que quiero realmente y lo que creo querer, estancada en ese desfasaje que no sé maniobrar, desfasaje entre lo que espero, y lo que es…
Me desarma, toda la pobre y floja estructura que logro construir para disfrazarme todos los días, la desecha, la toma y la quiebra con un abrir y cerrar de ojos, porque no necesita más que eso, yo le dí ese poder sobre mí, yo le permití ser tanto. ¿Y ahora? ¿Dónde quepo yo? ¿Qué tanto poder tengo sobre mis emociones si me desbordan de este modo a veces? Ninguno, ya lo sé, o alguno pero muy leve, muy poco, muy insuficiente.
Tantas veces me llamo a mí misma histérica, y realmente pocas veces siento tanto el serlo, pocas veces me doy cuenta de lo que eso significa, más allá de una mera clasificación que no me alcanza a describir por completo, es una marca. Una marca de que siempre voy a buscar aquello que me in-satisfaga, porque así aprendí a vivir, porque así mantengo la estructura, mantengo el “todo está en orden”, buscando en realidad que nada lo esté, buscando un desorden, un caos, un signo que demuestre que una y otra vez giro en torno a querer algo, destinada a depender de ese algo, y esperando siempre que ese algo nunca me satisfaga de modo directo. Busco rodeos, busco dar vueltas. Por eso, cuando hago algo yo misma que implique dirección, que implique determinación e iniciativa, que implique tener lo que hay que tener, sólo me provoca el querer esconderme, debajo de la mesa, debajo de las sábanas, cerrar los ojos y ser invisible, que nadie vea que hice algo tan No-propio de mí. Pero en realidad, muy propio de mí si me aceptara al menos un poco mejor.

Y sigue latiendo, mi lateral izquierdo, el muy valiente, lleno de miedo, creyendo que pronto le van a dar lo que espera. Algún día entenderá que no siempre lo va a recibir. Algún día entenderá/entenderé el “no todo”. Y sé que ese día voy a ser libre, que ese día voy a dejar tantas prohibiciones, cohibiciones, inhibiciones, mis miedos se van a reducir, se van a limitar a lo inevitable, a las cosas que todo el mundo suele tener miedo, ese día ya no voy a sentir miedo de aceptarme y verme tan agujereada. Libre, me gusta como suena… 

Algo así como una historia

Nada fue casualidad, o quizás todo lo fue, quizás ciertas piezas se colocaron en su lugar en el momento justo en el que debían hacerlo.
No sé aún cómo ni en qué momento sucedió pero ahí se encontraron, a medio camino, como en un cruce entre dos vías que de pronto conectaron.
Él estaba ahí donde siempre estuvo, esperándola, con toda la calma que lo caracteriza, con un brillo en esos ojos, listo ahí, a medio camino de aquello que parecía apagarse a veces, y por momentos emergía a fuego lento, pero emergiendo al fin con toda la fuerza que podía esperarse del otro lado, del lado de quien nunca había abierto ciertas puertas.
Él aguardó allí, sentado, quizá soportando un sabor amargo por mucho tiempo, absorbiendo de algún modo la indiferencia que caracteriza a alguien que no se permitía ser amada, ser vista, ser descubierta, así tal cual era, libre de fantasmas, libre de un enorme guardarropa, de telas que cubrían mucho.
Pero dicen que siendo persistente todo se logra.
Él esperó hasta que algo allí hiciera el ruido de un “clic”. Esperó hasta que la puerta se abriera un poco, a que ella lo dejara entrar. Y ahí en esa mitad del camino, la vió; con baches, faltas, ciertas cicatrices, ciertas piezas desunidas, sin velos, real, y la cubrió con sus brazos cada vez que algo emergía desde aquellos lugares. La cuidó siempre, despojó sus miedos, la descifró. Había aprendido a leerla como ni ella misma podía, había visto todo aquello que ella misma no quería ver de sí.
Ella, encontró algo que quizás nunca había creído que existiera, algo que valía que esa puerta se fuera abriendo, alguien que valía, valía la alegría, las dudas, la incertidumbre, la vulnerabilidad, valía el estar al descubierto, sin ropas, sin telas, sin nada. Valía que él la desnudara por completo en todas las formas que se puede desnudar a alguien. Valía todo lo que pudieran darse, valía el fuego que podía ir creciendo entre ambos. Valía las noches, las tardes, las mañanas. Valía el sentirlo tan cerca, el sentir sus latidos. Valía el verlo dormir, el escuchar su respiración. Valía el hablarle al oído, la picardía, las aventuras desenvolviendo y enredando sábanas. Valía la espera, la paciencia, la honestidad. Valía que se quedara, que ahí a mitad de camino, o incluso un poco más allá, valía que ella y él fueran eso que iban siendo, se fundieran poco a poco en algo así como un soplo de aire.
Ya no importaba qué o quiénes había alrededor de ese cruce.
Pero, como en todo camino, algo quebró la continuidad, algo se cruzó allí donde se habían encontrado los dos, algo que debía aparecer, que tenía un propósito, que debía funcionar como señal. Esa señal surgió, se deslizó, marcó ciertas grietas en ambos, marcó que algo debía ser distinto, marcó una falta.
Cierto tiempo después dejaron de importar las diferencias, dejaron de importar las dudas, se dejaron ser, se dejaron de ver como cada uno quisiera que el otro fuese.
Se dejaron querer como dos locos desatando noches y noches de intensidad, como sólo dos locos que se aman pueden hacerlo, permitiéndose sentir lo que sea que surgiera.
Fueron libres, juntos, conquistaron aquello que se necesita para permanecer, alcanzaron un amor real, despojado de tantas expectativas, limpio, un poco débil al inicio, y tomando fuerza en el mientras-tanto.
El sigue ahí, y ella también. Aprendiendo a verse sin velos, aprendiendo a quererse bien. Aprendiendo sus límites, solucionando asperezas pero siguen ahí. En ese cruce, cuidándose, el uno al otro. Teniéndose.


Si no te dabas una idea de cómo te amo, acá me tenés, al descubierto, dejándote leerme. No escribo para que me ames, escribo para que veas que esto existe y que soy una de esas románticas que lo encubren bien (o eso creo, jaja).


Te amo mucho.

viernes, 29 de junio de 2012

Quiero decir que anduve lo mismo que cualquiera 

en busca de unas manos que, en mitad de la noche, 

entre tantos idiomas el mío comprendieran 


(Joaquin Sabina)





domingo, 13 de mayo de 2012

Frase robada

"Quizás, lo que más me impactó fue esa manera tan suave de tocarme, esa destreza al acariciarme con la presión y la cadencia justa, ni muy fuerte, ni muy rápido, como si supiera la medida exacta, como si me conociera de toda la vida, sabía exactamente cómo y dónde"

domingo, 6 de mayo de 2012

La luna y vos


      

Creo que siempre que mire la luna, voy a saber que no estoy sola, que estás conmigo.  Sabré que puedo compartirlo todo con vos, contarte lo claro y lo oscuro que hay en mi, lo confuso y exagerado, lo trivial y lo importante. Creo que recién ahora estoy dándome cuenta de lo inmenso que es esto, de que no hay modo alguno de describirlo, ni de hacer un esbozo sobre lo que me hacés sentir con solo mirarme. Creo que tenerte tan cerca no se compara con ninguno de los placeres que pueda disfrutar, es admirarte mientras no tenés idea de lo que pasa por mi cabeza, ni de lo que amaría poder decirte y todavía no sale. Creo que estoy sintiendo algo mucho más grande, más en serio, más duradero que las veces anteriores, es como si todas hubieran valido la pena si hoy me trajeron hasta acá, con vos.
Es increíble como me cambiás el día sin darte cuenta, como me hacés reir y olvidarme de cualquier cosa. Todo se termina por reducir a ese instante, ese mínimo momento, chiquito y quizás fugaz, en el que sé que te tengo, que te siento mío y me siento tuya, los dos parte de un mismo plano, en el que no hay nadie más alrededor. Da miedo, sí… lo tengo que reconocer, pero con vos lo quiero enfrentar, porque lo valés, vales todo lo que pueda darte.  Sos para mí, aun más inmenso que la luna, a ella solo puedo contemplarla unos minutos y a vos podría mirarte dormir por horas, podría perderme en esos dos faroles celestes y no querer volver a la realidad. Creo que podes, y que sos el fin a tantas transiciones, que puedo dejar de ir de un lado a otro, porque ya encontré el lugar donde quiero quedarme, ya sé con quién dejar mi corazón… 

martes, 14 de febrero de 2012

Si un día el sueño termina 
Es por que el amor para siempre no existe 
Me voy a morir maldiciendo ese día, 
Pero disfrutando lo que ya me diste ♪

(NTVG)

domingo, 5 de febrero de 2012

Stand by me


When the night has come, 
and the land is dark
and the moon is the only light we'll see
no i won't be afraid, no i won't be afraid
just as long as you stand, stand by me ♪

Quedate conmigo, que realmente añoro que esta vez sea distinta a las demas. Que realmente quiero darte todo de mi, y olvidarme de todo el miedo que eso trae. Quedate conmigo que quiero aprender a necesitarte, a sentirte cada dia mas, a no tener miedo a lo que viene ni a lo que se siente. Si te quedás, y si me quedo, no necesitaré pensar en nada mas, sabré que si me despierto un día y estas al lado, esto significará más que cualquier cosa que haya vivido antes. Sabré que lo que siento es igual en vos, y que si no lo es, no va a importar porque nadie va a poder quitarme eso. Está naciendo y sé que puede ser mejor. Está ahi y no quiero ignorarlo, ni evitarlo, ni escapar porque estando con vos, es como si mi cabeza dejara de hablar, de girar, de pensar. Como si volviera a sentir esa paz, esa tranquilidad que hacía mucho no sentía y que creí que no la sentiría de nuevo. Ya sea que esto continúe o no, tengo esto... tengo la certeza de que lo que estoy sintiendo es real y que cada caricia tuya me lo confirma, que cada beso me nubla completamente, que aún no puedo decirte todo esto, pero algún día podré, algún día las palabras van a atravesarme completamente, y saldrán sin que pueda retenerlas. Por ahora no las necesito, por ahora me pierdo en el momento, y sonrío porque te veo y sé que voy a estar bien, y que lo que suceda alrededor no me va a importar, me pierdo en vos y en esos ojos que me incitan a quererlo todo, y a querer decírtelo todo, pero quizá todavía no es el momento. Por ahora quiero conformarme con demostrarte que siento todas estas cosas, quizá un beso, una caricia, un abrazo digan más que toda esta mezcla de palabras. Mientras tanto, mientras reúno el valor, quedate conmigo... quedate que siento y presiento que esto va a ser único.

domingo, 29 de enero de 2012



Las canciones deben ser tristes, por que siempre hablan de desamor, de fracaso; cuando estas en ese momento, tan escaso en la vida, de pasión compartida, no se escribe, se vive. 

(JOAQUIN SABINA) 

martes, 13 de diciembre de 2011

¿Cuestión de Blanco, Negro o Gris?




Pensar, sentir, fluir?. Dejar via libre para uno de ellos, intentar, sí.. probar quizá.. o frenar un poco? Descubrirme viviendo algo que nunca permito, intentar ser estable con alguien corriendo el riesgo de jugar con él?. No, ser mujer buena, ser mujer mala. ¿Cómo integro a las dos? ¿Cómo integrarme a mí? Tantas partes dispersas, tantos pensamientos dispersos, contradictorios, bailan según mis días, según las palabras de alguien más, y según mis pensamientos. Cómo sé a qué le estoy haciendo caso?, si a la gente, si a mi cabeza, si a lo que siento, no sé qué es lo que quiero, ni qué es lo que necesito. No sé si tengo o quiero estar sola, o si quiero vivir lo que siempre he querido con alguien. Si no estoy conforme conmigo, como puedo esperar que alguien más lo esté? O que yo lo esté con alguien mas?. El problema son las personas que voy conociendo, o soy yo conociendo a estas personas?. El problema es mi inseguridad, mis dudas, los remolinos que tengo en la cabeza o los demás que “por algo” no serán los indicados?. Hasta dónde tengo cobardía? hasta donde pongo excusas? y hasta donde está bien lo que decido? Y por qué darle tanta importancia a si está bien o mal?. 
Hago y deshago a mi antojo, digo y desdigo. Soy un dia blanco y al otro el negro. Cuándo voy a poder hallar mi punto medio, mi gris, mi equilibrio? Y cómo?. Lo podré encontrar sola, en mí, sin estar en una relación? O lo encontraré intentando querer a alguien?. No me quiero a mi misma, no me creo suficiente? o en realidad me quiero demasiado como para compartirme y entregarme a alguien que puede hacer y deshacer-me como le guste?.  Y si el problema de a ratos es un poco de los dos? Y si en realidad no me conformo con nadie ni nada porque no estoy conforme con quien soy?. Y si es así, tengo que aceptarme a mi misma o cambiar?. Cómo hago para dejar de ser tan inestable? Para dejar de poner un día primera, al otro día freno de mano, y al otro quinta, como si las personas fueran la autopista. Como si yo pudiera armar y desarmar lo que ocurre, como si yo fuera “jugando” con lo que las personas sienten sólo porque no puedo “armar” una persona entera con todas las partes de mí que parecen estar disociadas. Como si yo fuera armando un rompecabezas, pero encastrando las piezas a mi antojo, no tal y como deberían ir. Pero, no sé hasta qué punto yo puedo elegir cómo van esas piezas y hasta qué punto la vida, los hechos me van indicando que no puedo estar armando y desarmándolo de un día al otro, según mis caprichos, según mis ganas, o mis no-ganas.
Hacer lo que siento, o hacer lo que pienso? O peor quizá hacer lo que siento en contra de lo que pienso, o hacer lo que pienso sin tener en cuenta lo que siento.
Llega un punto en el que tener tantas preguntas, intentar hallar el tercer punto entre tantas dualidades, hace que ya no sepa quién soy, o cómo soy realmente. Ya no estoy segura si estoy siendo como quiero o como puedo.. 

martes, 6 de diciembre de 2011

FRAGMENTOS


Hace mucho, quizá meses, que no escribo... Podría atribuirlo a la falta de tiempo, o bien como siempre, a mis pocas ganas de enfrentarme a lo que siento, y a cómo pienso.
Nunca había experimentado lo que era estar en contra de uno mismo, tener algo así como dos o hasta tres pensamientos paralelos, tener tantas dudas e inseguridades. Claro que lo debo haber pasado, quizá años atrás, pero nunca a este nivel. Nunca me sentí tan enojada o molesta por ser quien soy, por no poder decidir sobre qué hacer, sobre si algo está bien o mal para mí, no para el resto del mundo. Me cuesta cada día más hacer las paces conmigo, no verme como una enemiga, sino intentar actuar como una persona íntegra, no dividida.

Es increíble darme cuenta de tantas cosas hoy, de tantas decisiones que tomé hace un año o dos, verlas ahora con otros ojos, con otra claridad, con otra intensidad y nitidez. Ver qué tanto me faltaba y aún falta por aprender.
Soy fiel a creer que las personas pueden cambiar, o por lo menos de eso intento convencerme, de que cuando se vive lo suficiente el cambio se da por sí solo, pero ¿cuándo será suficiente? ¿Cuándo voy a poder mantener una decisión hasta el final, una idea, un sentimiento?
Pareciera que es divertido y hasta fácil, entretenido estar conociendo a alguien cada un mes o dos, pero siento que estoy acortando los tiempos, que estoy pasando el tiempo y la vida simplemente por pasar, que todo transcurre en frente mío y yo simplemente miro. Y, cuando decido dejarme llevar por el momento, disfrutarlo sin importar las consecuencias, mi terca cabeza se encarga de castigarme por un tiempo. Pero, cada vez que conozco a alguien es como si todos mis sentidos  se agudizaran, como si sintiera con cierta intensidad pero a la vez tan tenue que no logro notarla, sabe ser disimulada. Comienzo a pensar y proyectar un futuro ya sea en días o sea en meses, comienzo a hacer planes, a intentar integrar a esa persona a mi vida, intentar arriesgarme a que conozca todo de mí y aun así decida quedarse. Es por eso que dejar a alguien ya sea después de un mes, de dos, o de algunas pocas semanas, no es tan fácil como suelo plantearlo. Lo es sí, es más fácil abandonar el campo antes de que el campo me abandone a mí, pero se depositan ciertas cosas en esa otra nueva persona, se deposita cierta confianza, por más que en mi caso sea mínima, cierta ingenuidad, cierta ilusión. Y esa persona deja aunque sea muy corta o muy chiquita, una huella en mí, y quedan en mí las cosas que esa persona dio, me brindó, quizá sus deseos, sus planes, sus ilusiones. Y yo decido cargar con darle el fin a todo eso siempre, ya sea por cobarde o porque no sirvo para esto, pero termino por hacerlo una y otra vez, y termino por sentirme fragmentada, como si tuviera muchas y pequeñas grietas, como si partes de mí se fueran gastando cada vez que digo adiós y corro lo más rápido que pueda.
Nunca fui buena corredora físicamente, nunca tuve mucha resistencia, pero en cuanto a correr y evitar las situaciones que me pongan al pie del cañón, soy toda una experta.
No puedo, sin embargo, seguir hablando de mi cabeza, o de mi mente como si fueran algo exterior a mí, yo soy mente, cuerpo y sentimientos, yo decido ya sea en base a uno de ellos o en base a todos. Es sólo que cada vez se me hace más difícil saber a qué pensamiento hacerle caso, o bien si hacer lo que siento, ya que no siempre esto último es lo correcto, no siempre lleva a una buena solución.
Así que vamos sumando, además de no aceptarme, de sentirme fragmentada o cansada, me siento perdida también, me siento incoherente. Tengo principios que no sigo, pensamientos que no respeto, deseos que no llevo a cabo y todo por miedo, por equivocación, por temer a que los demás me juzguen cuando soy yo la única que no paro de juzgarme.
Claramente tengo asuntos que resolver conmigo y mi alter-ego como me gusta llamar a esa parte de mí que no quiero, quizá porque no la comprendo, quizá porque me hace sentir culpa por todo, quizá porque le tengo tanto miedo que prefiero hacerle caso a tener que soportar los castigos. Quizá hay muchas cosas que no estoy comprendiendo sobre mí, supongo que tendré que averiguarlo sola, nadie más puede darme la seguridad que tengo que conseguir por mí misma, o bien nadie me va a ayudar más que yo misma a poder reconciliar esas partes que están tan escindidas en este momento. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Con miedo despiertas, cada mañana. Con miedo tu empiezas, con miedo tu juegas...
Estas enfadado con todo lo que hay cerca de ti. Nunca te has gustado, y vives exigiéndote al máximo siempre..
CORAZÓN, AHORA TIENES QUE PEDIRTE PERDÓN POR CREERTE SIEMPRE FEO Y CULPABLE Y SUFRIR CADA VEZ QUE SALE EL SOL ♪

El canto del loco

jueves, 3 de noviembre de 2011

"Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque sé que corro el riesgo de encontrarte, que me sigo mordiendo noche y día las uñas del rencor, que te sigo debiendo todavía una canción de amor."

Joaquín Sabina
"...Y acá me ves, escapándole al fuego que sigue quemando. Esa oración, libertad, ansiedad, un amor, soledad. Y así vivir mucho mejor. Todavía siento ganas de llamarlo alguna vez y decirle que cuando el se fue un viento me arrancó de pie. Todavía que respiro, nene cuando salgo a nadar por un mar oscuro, donde todo es duro y el agua se hace cristal. Todavía que me rio del amor, del café y de dormir. Y si lo sufrí fue casualidad, un error nunca te hace mal. Pero si con vos tanto me alejé que volé y jamás regresé". 
Guasones


jueves, 15 de septiembre de 2011

A un ritmo distinto



La mente nunca es lista, y tampoco nunca está lista para lo que viene. No se prepara para todo, puede que anticipe algunas cosas, puede que tenga ciertas ideas anteriores a las experiencias, puede que organice luego lo que vamos viviendo para poder comprenderlo un poco mejor, pero no está lista siempre. Hay cosas que por más que las vivamos una y otra vez, siempre las recibiremos de maneras distintas, hay vivencias, situaciones, que pueden darse con diversas personas de un modo parecido, pero jamás serán las mismas.  
Cada cosa que vivimos es irrepetible, el error está en querer repetir el mecanismo de marcha, con esto me refiero a que nos acostumbramos a veces a hacer las cosas de una cierta manera, creemos que a NUESTRA manera, y según NUESTRO modo de ver la realidad, siempre estaremos bien, a salvo y bien cómodos. Pero, a veces sucede que mientras la vida marcha a tu ritmo, con tus ideales, con tu manera de actuar, con tu propio paradigma, llega una ráfaga de viento que no esperabas y que te hace perder el equilibrio.
Llevabas tu vida en una máxima estabilidad, con una monotonía increíblemente cómoda, repitiendo quizá las mismas acciones,  o el mismo ritmo con cada persona que aparecía, y ahora te encontrás perpleja, sin punto de apoyo, totalmente desequilibrada. Y sentís sí que te están desestabilizando, que te están llevando a un ritmo apacible y tranquilo, quizá el ritmo que siempre debiste llevar, pero es desconocido, es extraño y te genera miedo.
Sí, miedo… y nerviosismo, por no llamarle histeria, estabas tan acostumbrada a rondar, a ser la que siempre iba y venía, la que nunca tenía tiempo para este tipo de cosas, la que tenía siempre mejores prioridades, más importantes e individualistas claro, y no podías nunca dejarlas de lado por vivir algo increíble, No, jamás... No era algo a lo que pudieras acostumbrarte… Y ahora? Ahora es gracioso verme de este modo, ahora es hasta cómico ser la que no sabe qué lugar ocupar, si buscar o ser buscada, si avanzar o quedarse esperando, si decir o no decir algo, si proponer o esperar la propuesta…
Es vértigo, sí, exactamente vértigo lo que me están dando a probar, un poquito quizá de lo que debí haber comprendido hace tiempo: que no siempre las cosas marchan al ritmo deseado, que a veces es mejor dejar ciertos espacios de por medio para mantener el magnetismo, que de ésta manera quizá pueda quedarme en un mismo lugar, no lo sé, pero espero que este viento que está soplando me haga quedarme y dejar de una vez por todas de ser tan inconstante…  
Es inevitable, hay veces mas notorias que otras en las que mi deseo de querer controlarlo todo, me lleva a pensar y maquinar en una realidad que no tiene existencia alguna. Es increíble que tan sucio puede jugar el orgullo y qué tan astuto puede ser... Deberé aprender un poco de la calma y dejarme llevar a este ritmo distinto pero agradable...

El proyector


"Siempre que dos personas se enamoran, no hay dos personas sino cuatro: el amante, el amado y, entre estos dos, el amado creado por la mente del amante y el amante creado por la mente del amado. Estos dos últimos son sueños, estos dos van cambiando.
Tarde o temprano, cuando el sueño se rompa, serán dos, no cuatro. Siempre que sean dos habrá dificultades. Entonces te gustaría volcar la responsabilidad en el otro: «Es por el otro». Y de nuevo vuelves a no darte cuenta de la cuestión. Esto quiere decir que crearás el mismo sueño en torno a otra persona, porque pensarás: «Esta no me va a engañar, y además ahora soy más listo».
Pero la mente nunca es lista. La esencia de la mente es la estupidez, así que nunca puede ser lista. Puede ser astuta, astuta en su estupidez, pero nunca puede ser sabia. Esa no es su naturaleza, porque la sabiduría sólo llega cuando el soñar desaparece. Así, si soñar es la realidad básica de la mente, esta nunca puede ser sabia.
Un buda es sabio porque ya no tiene mente. Vive desde la no-mente: todos los sueños han cesado. Ve las cosas tal como son. Tú nunca ves las cosas tal como son; las mezclas con tus ilusiones y tienes miedo de mirar directamente porque sabes, inconscientemente, en algún lugar profundo de tu ser, que las cosas no son como tú las ves.
Pero crees que ver la realidad de las cosas será demasiado, demasiado duro; puede que no seas capaz de soportarlo. La mezclas con sueños para hacerla un poco más dulce. Piensas que es amarga, así que la cubres con una capa de azúcar. ¿Crees que si en sueños cubres a una persona con azúcar se volverá dulce? No, sólo te estarás engañando a ti mismo, a nadie más. De ahí tanta desdicha.
La infelicidad ha sido causada por tus sueños, y uno tiene que ser consciente de este fenómeno. No vuelques la responsabilidad en el otro, de ser así crearás otros sueños. Date cuenta de que quien proyecta eres tú, pero es difícil darse cuenta.
En una sala de cine, tú miras a la pantalla, nunca miras hacia atrás; pero el proyector está a tu espalda. La película en realidad no está en la pantalla; en la pantalla tan sólo hay una proyección de luces y sombras. La película está justo detrás de ti, pero nunca miras hacia allá, y allí es donde está el proyector.
Tu mente está detrás de todo esto, la mente es el proyector. Pero tú siempre miras al otro porque el otro es la pantalla. Cuando estás enamorado de alguien, esa persona te parece hermosa, no tiene comparación. Cuando odias, esa misma persona te parece horrible pero nunca te das cuenta de cómo la misma persona puede ser la más horrible y la más hermosa."

Es así entonces que supongo siempre proyectaremos una pantalla en los demás, una pantalla que nos permite ver lo que queremos ver de ellos, es por eso que cuando percibimos lo que no nos gusta, nos decepciona en gran medida. No creo que sea fácil dejar de cubrir al otro de todas nuestras expectativas, o cargarlo de todo lo que nos gustaría que fuera e hiciera, pero sí pienso que al ser un poco mas conscientes de esto, podemos pararnos un minuto a pensar entre tanto que gira la vida, entre tan rápido que suceden las cosas, que no siempre toda la culpa la tiene un otro, a veces, y creo que la mayoría de ellas, el problema está en nosotros y en nuestro modo de ver el mundo y a las personas que tenemos cerca. 
Nosotros mismos proyectamos, reproducimos una pantalla, nunca podremos mostrarnos tal cual somos, mostrar nuestra realidad, porque además de que esto nos volvería completamente vulnerables, no seríamos aceptados, y eso es un costo que muy pocos estarían dispuestos a pagar...

martes, 13 de septiembre de 2011

Smile a little


 Aquel verano aprendí que aun cuando una parte de nosotros duele y está completamente herida, el resto, puede seguir caminando, y puede seguir sonriendo. Así es como me veía, siendo, aunque sea por cortos momentos, feliz, intentando sonreír a pesar de que la realidad me golpeaba. Recuerdo que hubo un día en el que estuve con mis amigas en la playa, y me divertí mucho, y verme así me demuestra que nunca se debe dejar de sonreír, que siempre se puede ser fuerte y ser débil, pero la sonrisa siempre está, y es lo que plasma que estamos contentos, que somos felices en aquel momento.

Hay ciertas vivencias que tenemos que nos impulsan a cambiar, aquellas para las que uno no está listo pero que ayudan a crecer, a superarse, a aprender y ver que si miramos un poco hacia atrás, hacia nuestra historia, nuestros recuerdos, todo se resume al cambio, a que no seríamos los que hoy somos si no hubiéramos pasado por lo que pasamos.
Tal vez mi pasado fue más fácil o mas feliz que mi presente, pero sé con seguridad que yo elijo como será mi futuro, y me veo aprendiendo tal y como lo he estado haciendo hasta ahora, aprendiendo a ser yo misma, formando mi carácter, estudiando lo que me gusta para luego trabajar de eso y tal vez no sentirme llena, porque pienso que el ser humano nunca se siente completo, pero sí sentirme bien conmigo y con lo que vaya a hacer. Más adelante, poder vivir sola, independizarme, tener quizá mi propia familia. No me gusta demasiado pensar en el futuro, no tengo establecido lo que voy a hacer porque por más que me gustaría saberlo o averiguarlo, intento pensar que yo soy quien soy por lo que voy viviendo en el ahora, creo en poder pensar en el momento, aunque el momento se vaya unos segundos después de disfrutarlo, aunque el futuro sea cada minuto que le sigue al presente. 

lunes, 12 de septiembre de 2011

Un poco más

Habrá que desempolvar el disfraz de valiente y salir a tropezar..
Quitar un poco el miedo, olvidar cuánto miedo tuve alguna vez y hablar, 
Ser fuerte para escuchar lo que sea que tengas que decir, animarme y tomarlo con calma
puede que me golpee, puede que me decepcione mas de la cuenta, pero no va a ser fatal
Has sido mi figura de apego durante toda mi vida, y me he alejado mas de lo que
debería, me he estado mirando el ombligo un largo tiempo, 
es hora de oírte a vos, y ver si lo que pueda hacer alcanza para verte feliz aunque sea
por un tiempo, porque en el fondo es lo que siempre he querido
Si fuiste mi ejemplo a seguir cuando era una nena, se que puedo verte de nuevo así una vez mas
y sé que puedo ser fuerte y escuchar tu verdad sin importar que tan dura sea
no quiero equivocarme de nuevo, no quiero volver a la burbuja anterior
Si hay algo que pueda hacer para verte un poquito mejor, lo voy a hacer.. 
No puedo curarte y tampoco puedo darte todo lo que querrías o lo que quizá 
hubieras querido hacer en tu vida, pero si he estado acá y he vivido todo esto a tu lado
tengo que poder ayudarte un poco más, por lo menos por todo lo que has hecho por mi SIEMPRE...



sábado, 10 de septiembre de 2011

 
Lo que pasó fue para bien,
no lo trates de entender, 
sabés que ya no hay vuelta atrás 
tuvimos la oportunidad

Y si algo aprendimos en el mundo 
es que el mejor momento aún no vino, 
está por llegar

Confiá.- 

(FITO PAEZ)

lunes, 29 de agosto de 2011

Sol

"Nos pasan tantas cosas en la vida, que si aparece el sol hay que dejarlo pasar"
 (FITO PAEZ)



Y sí.. incluso aunque se lo quiera frenar, hay que dejarlo pasar, por lo menos por un rato lo dejaré entrar y veré si me da calor por lo menos en mis ratos fríos, veré quizá un universo nuevo, distinto a los que antes he visitado. Veré por si acaso, andaré con cuidado, con mucha cautela para que ese sol no me queme demasiado, pero después de haber hecho del escapismo un arte perfecto, deberé dedicarme quizás a quedarme en un sólo lugar, dejar de escapar de todos los soles que se prenden. No pisaré el acelerador esta vez, tan solo veré, y si debe llover, que llueva lo que tenga que llover, por lo menos tendré un lindo día de sol que recordar..

domingo, 14 de agosto de 2011

BOSQUEJO


No creo estar tratando de encontrarte en cada reflejo, eso sería buscar en vano. No creo estar actuando como si nunca hubieras existido, eso sería idiota. No creo estar dejándote del todo atrás, tal y como dije que haría, tal y como siempre intento hacerlo, convencerme, y no fallar en el intento. No creo que mil besos de otras bocas me dejen cerca de tu estación, no creo que deba seguir acumulando pasajeros a este barco que hace rato navega perdido, y sólo, sin rumbo, con media proa y con la popa destrozada. Llevando como bandera un corazón maltrecho y cerrado, señalando solamente aquel rumbo al que no debe volver, dándome sólo dos opciones: continuar en esta especie de juerga sinsentido, o convivir con tu recuerdo otra vez. No creo tener la valentía suficiente, y las ganas como para elegir la segunda opción, pero es que la primera me vacía tanto de mí misma, me llena de nada, de mera diversión poco profunda, tan lejana a mí. Y ya ni siquiera estoy segura de que cuando digo Recuerdo, me esté refiriendo a él, quizá ese recuerdo permanece pero ya no duele, ya no siento que duela, solo extraño las sensaciones que solía provocarme, y quien era yo en ese entonces, tan inocente y enamorada, tan suave y completamente perdida por alguien que movía todo mi universo.
Pero, si no es otra la que toma las decisiones, será que me estoy equivocando como se equivocan los aferrados al pasado?, será que me resigné a encontrar a alguien más? A que será eterna la espera si sigo creyendo poder hallar algo así en otro lugar?

Será que me creo más, que me creo mejor que cualquiera? Tanto como para no dejar a nadie poseer aquello que solo a pocos he dado. Sigo sin entender por qué decido como decido, por qué sigo en esta etapa absurda, si lo que en el fondo siempre querré será algo mucho mejor, algo complicado quizá sí, o tal vez no. Creo firmemente que son pocos quienes saben realmente cual es su deseo en la vida, qué es lo que realmente buscan y quieren, y los admiro, porque yo jamás lo he sabido, y supongo que no quiero saberlo del todo.
No se si quiero seguir merodeando asi.. yendo y viniendo sin estar en ninguna parte realmente, sin poder ser yo misma con nadie, no sé si quiero seguir en este estado de semilibertad, porque aunque me crea libre, no puedo serlo, simplemente me mantengo encapsulada en una fragancia interminable y perpetua de diferentes colores y aromas, una especie de limbo donde reina la indiferencia, donde las puertas están cerradas a lo más sublime, a lo que todos quieren y mueren por tener, a lo que cualquier persona normal abriría su corazón sin pensarlo dos veces, y lo dejaría palpitar a ese ritmo consonante y concordante con otro corazón, con otra media mitad.
Sin embargo, acá y así permanezco yo, sin conocer todavía lo que es dar amor, deseando ser amada, deseando ser deseada, sólo por curiosidad, esa curiosidad que termina por irse cuando siento lo suficiente, y hago mis pocas valijas, con mi poco equipaje, y me voy.. con nada más que conmigo y mi reflejo en el espejo, queriendo evitarlo, claro.. pero siempre termina por recordarme qué tan sola estoy, y qué tanto estoy perdiendo mi tiempo y mi vida en esta especie de vida rodante, con un corazón que viaja ligero a donde quiera que va, sin candados porque él mismo es un candado, supongo que sólo una fue la llave y desde que emprendió ese viaje lejos de ella, ha permanecido cerrado por derribo. Y continúa un poco así como congelado, en un estado de gracia, sutil pero errante, febril pero agotador, vacío completamente de sentido, y en completo desacuerdo con mis decisiones. Sin embargo, como siempre, mi razón termina por darle la espalda, y continuar enmudeciéndolo. 

Por eso, llave número dos, si estás ahí en algún lugar, quiero que sepas que es hora de que intentes abrir este corazón, no prometo darte lo mejor de mí, porque creo que alguien más se lo llevo cuando lo dejé ir, lo lamento, no me di cuenta que se llevaba más de la mitad de mi consigo, pero prometo intentar darte lo que soy ahora, puede que no sea mucho, pero soy muy buena aprendiendo sobre la marcha, quiero que sepas que te espero y que quien quiera que seas, hay una vacante aquí que te pertenece…
Mientras tanto, continuo realizando un bosquejo de lo que intento ser, puede que me esté equivocando y puede que lo haga una y otra vez, puede que actúe a veces por impulso, puede que a veces analice demasiado las cosas más simples de la vida, y hasta puede que este corazón decida dejarme un día de estos, que decida irse de estas cuatro paredes que le construí, y puede que yo también quiera irme con él, quién sabe, uno nunca puede adivinar lo que querrá…