domingo, 13 de mayo de 2012
Frase robada
"Quizás, lo que más me impactó fue esa manera tan suave de tocarme, esa destreza al acariciarme con la presión y la cadencia justa, ni muy fuerte, ni muy rápido, como si supiera la medida exacta, como si me conociera de toda la vida, sabía exactamente cómo y dónde"
domingo, 6 de mayo de 2012
La luna y vos
Creo que
siempre que mire la luna, voy a saber que no estoy sola, que estás
conmigo. Sabré que puedo compartirlo
todo con vos, contarte lo claro y lo oscuro que hay en mi, lo confuso y
exagerado, lo trivial y lo importante. Creo que recién ahora estoy dándome
cuenta de lo inmenso que es esto, de que no hay modo alguno de describirlo, ni
de hacer un esbozo sobre lo que me hacés sentir con solo mirarme. Creo que
tenerte tan cerca no se compara con ninguno de los placeres que pueda
disfrutar, es admirarte mientras no tenés idea de lo que pasa por mi cabeza, ni
de lo que amaría poder decirte y todavía no sale. Creo que estoy sintiendo algo
mucho más grande, más en serio, más duradero que las veces anteriores, es como
si todas hubieran valido la pena si hoy me trajeron hasta acá, con vos.
Es increíble
como me cambiás el día sin darte cuenta, como me hacés reir y olvidarme de
cualquier cosa. Todo se termina por reducir a ese instante, ese mínimo momento,
chiquito y quizás fugaz, en el que sé que te tengo, que te siento mío y me
siento tuya, los dos parte de un mismo plano, en el que no hay nadie más alrededor.
Da miedo, sí… lo tengo que reconocer, pero con vos lo quiero enfrentar, porque
lo valés, vales todo lo que pueda darte. Sos para mí, aun más inmenso que la luna, a
ella solo puedo contemplarla unos minutos y a vos podría mirarte dormir por
horas, podría perderme en esos dos faroles celestes y no querer volver a
la realidad. Creo que podes, y que sos el fin a tantas transiciones, que puedo
dejar de ir de un lado a otro, porque ya encontré el lugar donde quiero
quedarme, ya sé con quién dejar mi corazón…
martes, 14 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
Stand by me
When the night has come,
and the land is dark
and the moon is the only light we'll see
no i won't be afraid, no i won't be afraid
just as long as you stand, stand by me ♪
Quedate conmigo, que realmente añoro que esta vez sea distinta a las demas. Que realmente quiero darte todo de mi, y olvidarme de todo el miedo que eso trae. Quedate conmigo que quiero aprender a necesitarte, a sentirte cada dia mas, a no tener miedo a lo que viene ni a lo que se siente. Si te quedás, y si me quedo, no necesitaré pensar en nada mas, sabré que si me despierto un día y estas al lado, esto significará más que cualquier cosa que haya vivido antes. Sabré que lo que siento es igual en vos, y que si no lo es, no va a importar porque nadie va a poder quitarme eso. Está naciendo y sé que puede ser mejor. Está ahi y no quiero ignorarlo, ni evitarlo, ni escapar porque estando con vos, es como si mi cabeza dejara de hablar, de girar, de pensar. Como si volviera a sentir esa paz, esa tranquilidad que hacía mucho no sentía y que creí que no la sentiría de nuevo. Ya sea que esto continúe o no, tengo esto... tengo la certeza de que lo que estoy sintiendo es real y que cada caricia tuya me lo confirma, que cada beso me nubla completamente, que aún no puedo decirte todo esto, pero algún día podré, algún día las palabras van a atravesarme completamente, y saldrán sin que pueda retenerlas. Por ahora no las necesito, por ahora me pierdo en el momento, y sonrío porque te veo y sé que voy a estar bien, y que lo que suceda alrededor no me va a importar, me pierdo en vos y en esos ojos que me incitan a quererlo todo, y a querer decírtelo todo, pero quizá todavía no es el momento. Por ahora quiero conformarme con demostrarte que siento todas estas cosas, quizá un beso, una caricia, un abrazo digan más que toda esta mezcla de palabras. Mientras tanto, mientras reúno el valor, quedate conmigo... quedate que siento y presiento que esto va a ser único.
Quedate conmigo, que realmente añoro que esta vez sea distinta a las demas. Que realmente quiero darte todo de mi, y olvidarme de todo el miedo que eso trae. Quedate conmigo que quiero aprender a necesitarte, a sentirte cada dia mas, a no tener miedo a lo que viene ni a lo que se siente. Si te quedás, y si me quedo, no necesitaré pensar en nada mas, sabré que si me despierto un día y estas al lado, esto significará más que cualquier cosa que haya vivido antes. Sabré que lo que siento es igual en vos, y que si no lo es, no va a importar porque nadie va a poder quitarme eso. Está naciendo y sé que puede ser mejor. Está ahi y no quiero ignorarlo, ni evitarlo, ni escapar porque estando con vos, es como si mi cabeza dejara de hablar, de girar, de pensar. Como si volviera a sentir esa paz, esa tranquilidad que hacía mucho no sentía y que creí que no la sentiría de nuevo. Ya sea que esto continúe o no, tengo esto... tengo la certeza de que lo que estoy sintiendo es real y que cada caricia tuya me lo confirma, que cada beso me nubla completamente, que aún no puedo decirte todo esto, pero algún día podré, algún día las palabras van a atravesarme completamente, y saldrán sin que pueda retenerlas. Por ahora no las necesito, por ahora me pierdo en el momento, y sonrío porque te veo y sé que voy a estar bien, y que lo que suceda alrededor no me va a importar, me pierdo en vos y en esos ojos que me incitan a quererlo todo, y a querer decírtelo todo, pero quizá todavía no es el momento. Por ahora quiero conformarme con demostrarte que siento todas estas cosas, quizá un beso, una caricia, un abrazo digan más que toda esta mezcla de palabras. Mientras tanto, mientras reúno el valor, quedate conmigo... quedate que siento y presiento que esto va a ser único.
domingo, 29 de enero de 2012
martes, 13 de diciembre de 2011
¿Cuestión de Blanco, Negro o Gris?
Pensar, sentir, fluir?. Dejar via libre para uno de
ellos, intentar, sí.. probar quizá.. o frenar un poco? Descubrirme viviendo
algo que nunca permito, intentar ser estable con alguien corriendo el riesgo de
jugar con él?. No, ser mujer buena, ser mujer mala. ¿Cómo integro a las dos?
¿Cómo integrarme a mí? Tantas partes dispersas, tantos pensamientos dispersos,
contradictorios, bailan según mis días, según las palabras de alguien más, y
según mis pensamientos. Cómo sé a qué le estoy haciendo caso?, si a la gente,
si a mi cabeza, si a lo que siento, no sé qué es lo que quiero, ni qué es lo
que necesito. No sé si tengo o quiero estar sola, o si quiero vivir lo que
siempre he querido con alguien. Si no estoy conforme conmigo, como puedo
esperar que alguien más lo esté? O que yo lo esté con alguien mas?. El problema
son las personas que voy conociendo, o soy yo conociendo a estas personas?. El
problema es mi inseguridad, mis dudas, los remolinos que tengo en la cabeza o
los demás que “por algo” no serán los indicados?. Hasta dónde tengo cobardía?
hasta donde pongo excusas? y hasta donde está bien lo que decido? Y por qué
darle tanta importancia a si está bien o mal?.
Hago y deshago a mi antojo, digo
y desdigo. Soy un dia blanco y al otro el negro. Cuándo voy a poder hallar mi
punto medio, mi gris, mi equilibrio? Y cómo?. Lo podré encontrar sola, en mí,
sin estar en una relación? O lo encontraré intentando querer a alguien?. No me
quiero a mi misma, no me creo suficiente? o en realidad me quiero demasiado
como para compartirme y entregarme a alguien que puede hacer y deshacer-me como
le guste?. Y si el problema de a ratos
es un poco de los dos? Y si en realidad no me conformo con nadie ni nada porque
no estoy conforme con quien soy?. Y si es así, tengo que aceptarme a mi misma o
cambiar?. Cómo hago para dejar de ser tan inestable? Para dejar de poner un día
primera, al otro día freno de mano, y al otro quinta, como si las personas
fueran la autopista. Como si yo pudiera armar y desarmar lo que ocurre, como si
yo fuera “jugando” con lo que las personas sienten sólo porque no puedo “armar”
una persona entera con todas las partes de mí que parecen estar disociadas. Como
si yo fuera armando un rompecabezas, pero encastrando las piezas a mi antojo,
no tal y como deberían ir. Pero, no sé hasta qué punto yo puedo elegir cómo van
esas piezas y hasta qué punto la vida, los hechos me van indicando que no puedo
estar armando y desarmándolo de un día al otro, según mis caprichos, según mis
ganas, o mis no-ganas.
Hacer lo que siento, o hacer lo que pienso? O peor
quizá hacer lo que siento en contra de lo que pienso, o hacer lo que pienso sin
tener en cuenta lo que siento.
Llega un punto en el que tener tantas preguntas,
intentar hallar el tercer punto entre tantas dualidades, hace que ya no sepa
quién soy, o cómo soy realmente. Ya no estoy segura si estoy siendo como quiero
o como puedo..
martes, 6 de diciembre de 2011
FRAGMENTOS
Hace mucho, quizá meses,
que no escribo... Podría atribuirlo a la falta de tiempo, o bien como siempre,
a mis pocas ganas de enfrentarme a lo que siento, y a cómo pienso.
Nunca había
experimentado lo que era estar en contra de uno mismo, tener algo así como dos
o hasta tres pensamientos paralelos, tener tantas dudas e inseguridades. Claro
que lo debo haber pasado, quizá años atrás, pero nunca a este nivel. Nunca me
sentí tan enojada o molesta por ser quien soy, por no poder decidir sobre qué
hacer, sobre si algo está bien o mal para mí, no para el resto del mundo. Me
cuesta cada día más hacer las paces conmigo, no verme como una enemiga, sino
intentar actuar como una persona íntegra, no dividida.
Es increíble darme
cuenta de tantas cosas hoy, de tantas decisiones que tomé hace un año o dos,
verlas ahora con otros ojos, con otra claridad, con otra intensidad y nitidez.
Ver qué tanto me faltaba y aún falta por aprender.
Soy fiel a creer que las
personas pueden cambiar, o por lo menos de eso intento convencerme, de que
cuando se vive lo suficiente el cambio se da por sí solo, pero ¿cuándo será
suficiente? ¿Cuándo voy a poder mantener una decisión hasta el final, una idea,
un sentimiento?
Pareciera que es
divertido y hasta fácil, entretenido estar conociendo a alguien cada un mes o
dos, pero siento que estoy acortando los tiempos, que estoy pasando el tiempo y
la vida simplemente por pasar, que todo transcurre en frente mío y yo
simplemente miro. Y, cuando decido dejarme llevar por el momento, disfrutarlo
sin importar las consecuencias, mi terca cabeza se encarga de castigarme por un
tiempo. Pero, cada vez que conozco a alguien es como si todos mis sentidos se agudizaran, como si sintiera con cierta
intensidad pero a la vez tan tenue que no logro notarla, sabe ser disimulada.
Comienzo a pensar y proyectar un futuro ya sea en días o sea en meses, comienzo
a hacer planes, a intentar integrar a esa persona a mi vida, intentar
arriesgarme a que conozca todo de mí y aun así decida quedarse. Es por eso que
dejar a alguien ya sea después de un mes, de dos, o de algunas pocas semanas,
no es tan fácil como suelo plantearlo. Lo es sí, es más fácil abandonar el
campo antes de que el campo me abandone a mí, pero se depositan ciertas cosas
en esa otra nueva persona, se deposita cierta confianza, por más que en mi caso
sea mínima, cierta ingenuidad, cierta ilusión. Y esa persona deja aunque sea
muy corta o muy chiquita, una huella en mí, y quedan en mí las cosas que esa
persona dio, me brindó, quizá sus deseos, sus planes, sus ilusiones. Y yo
decido cargar con darle el fin a todo eso siempre, ya sea por cobarde o porque
no sirvo para esto, pero termino por hacerlo una y otra vez, y termino por sentirme
fragmentada, como si tuviera muchas y pequeñas grietas, como si partes de mí se
fueran gastando cada vez que digo adiós y corro lo más rápido que pueda.
Nunca fui buena
corredora físicamente, nunca tuve mucha resistencia, pero en cuanto a correr y
evitar las situaciones que me pongan al pie del cañón, soy toda una experta.
No puedo, sin embargo,
seguir hablando de mi cabeza, o de mi mente como si fueran algo exterior a mí,
yo soy mente, cuerpo y sentimientos, yo decido ya sea en base a uno de ellos o
en base a todos. Es sólo que cada vez se me hace más difícil saber a qué
pensamiento hacerle caso, o bien si hacer lo que siento, ya que no siempre esto
último es lo correcto, no siempre lleva a una buena solución.
Así que vamos sumando, además
de no aceptarme, de sentirme fragmentada o cansada, me siento perdida también,
me siento incoherente. Tengo principios que no sigo, pensamientos que no
respeto, deseos que no llevo a cabo y todo por miedo, por equivocación, por
temer a que los demás me juzguen cuando soy yo la única que no paro de
juzgarme.
Claramente tengo asuntos
que resolver conmigo y mi alter-ego como me gusta llamar a esa parte de mí que
no quiero, quizá porque no la comprendo, quizá porque me hace sentir culpa por
todo, quizá porque le tengo tanto miedo que prefiero hacerle caso a tener que
soportar los castigos. Quizá hay muchas cosas que no estoy comprendiendo sobre
mí, supongo que tendré que averiguarlo sola, nadie más puede darme la seguridad
que tengo que conseguir por mí misma, o bien nadie me va a ayudar más que yo
misma a poder reconciliar esas partes que están tan escindidas en este momento.
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