martes, 18 de febrero de 2014

Algo así como una historia

Nada fue casualidad, o quizás todo lo fue, quizás ciertas piezas se colocaron en su lugar en el momento justo en el que debían hacerlo.
No sé aún cómo ni en qué momento sucedió pero ahí se encontraron, a medio camino, como en un cruce entre dos vías que de pronto conectaron.
Él estaba ahí donde siempre estuvo, esperándola, con toda la calma que lo caracteriza, con un brillo en esos ojos, listo ahí, a medio camino de aquello que parecía apagarse a veces, y por momentos emergía a fuego lento, pero emergiendo al fin con toda la fuerza que podía esperarse del otro lado, del lado de quien nunca había abierto ciertas puertas.
Él aguardó allí, sentado, quizá soportando un sabor amargo por mucho tiempo, absorbiendo de algún modo la indiferencia que caracteriza a alguien que no se permitía ser amada, ser vista, ser descubierta, así tal cual era, libre de fantasmas, libre de un enorme guardarropa, de telas que cubrían mucho.
Pero dicen que siendo persistente todo se logra.
Él esperó hasta que algo allí hiciera el ruido de un “clic”. Esperó hasta que la puerta se abriera un poco, a que ella lo dejara entrar. Y ahí en esa mitad del camino, la vió; con baches, faltas, ciertas cicatrices, ciertas piezas desunidas, sin velos, real, y la cubrió con sus brazos cada vez que algo emergía desde aquellos lugares. La cuidó siempre, despojó sus miedos, la descifró. Había aprendido a leerla como ni ella misma podía, había visto todo aquello que ella misma no quería ver de sí.
Ella, encontró algo que quizás nunca había creído que existiera, algo que valía que esa puerta se fuera abriendo, alguien que valía, valía la alegría, las dudas, la incertidumbre, la vulnerabilidad, valía el estar al descubierto, sin ropas, sin telas, sin nada. Valía que él la desnudara por completo en todas las formas que se puede desnudar a alguien. Valía todo lo que pudieran darse, valía el fuego que podía ir creciendo entre ambos. Valía las noches, las tardes, las mañanas. Valía el sentirlo tan cerca, el sentir sus latidos. Valía el verlo dormir, el escuchar su respiración. Valía el hablarle al oído, la picardía, las aventuras desenvolviendo y enredando sábanas. Valía la espera, la paciencia, la honestidad. Valía que se quedara, que ahí a mitad de camino, o incluso un poco más allá, valía que ella y él fueran eso que iban siendo, se fundieran poco a poco en algo así como un soplo de aire.
Ya no importaba qué o quiénes había alrededor de ese cruce.
Pero, como en todo camino, algo quebró la continuidad, algo se cruzó allí donde se habían encontrado los dos, algo que debía aparecer, que tenía un propósito, que debía funcionar como señal. Esa señal surgió, se deslizó, marcó ciertas grietas en ambos, marcó que algo debía ser distinto, marcó una falta.
Cierto tiempo después dejaron de importar las diferencias, dejaron de importar las dudas, se dejaron ser, se dejaron de ver como cada uno quisiera que el otro fuese.
Se dejaron querer como dos locos desatando noches y noches de intensidad, como sólo dos locos que se aman pueden hacerlo, permitiéndose sentir lo que sea que surgiera.
Fueron libres, juntos, conquistaron aquello que se necesita para permanecer, alcanzaron un amor real, despojado de tantas expectativas, limpio, un poco débil al inicio, y tomando fuerza en el mientras-tanto.
El sigue ahí, y ella también. Aprendiendo a verse sin velos, aprendiendo a quererse bien. Aprendiendo sus límites, solucionando asperezas pero siguen ahí. En ese cruce, cuidándose, el uno al otro. Teniéndose.


Si no te dabas una idea de cómo te amo, acá me tenés, al descubierto, dejándote leerme. No escribo para que me ames, escribo para que veas que esto existe y que soy una de esas románticas que lo encubren bien (o eso creo, jaja).


Te amo mucho.

viernes, 29 de junio de 2012

Quiero decir que anduve lo mismo que cualquiera 

en busca de unas manos que, en mitad de la noche, 

entre tantos idiomas el mío comprendieran 


(Joaquin Sabina)





domingo, 13 de mayo de 2012

Frase robada

"Quizás, lo que más me impactó fue esa manera tan suave de tocarme, esa destreza al acariciarme con la presión y la cadencia justa, ni muy fuerte, ni muy rápido, como si supiera la medida exacta, como si me conociera de toda la vida, sabía exactamente cómo y dónde"

domingo, 6 de mayo de 2012

La luna y vos


      

Creo que siempre que mire la luna, voy a saber que no estoy sola, que estás conmigo.  Sabré que puedo compartirlo todo con vos, contarte lo claro y lo oscuro que hay en mi, lo confuso y exagerado, lo trivial y lo importante. Creo que recién ahora estoy dándome cuenta de lo inmenso que es esto, de que no hay modo alguno de describirlo, ni de hacer un esbozo sobre lo que me hacés sentir con solo mirarme. Creo que tenerte tan cerca no se compara con ninguno de los placeres que pueda disfrutar, es admirarte mientras no tenés idea de lo que pasa por mi cabeza, ni de lo que amaría poder decirte y todavía no sale. Creo que estoy sintiendo algo mucho más grande, más en serio, más duradero que las veces anteriores, es como si todas hubieran valido la pena si hoy me trajeron hasta acá, con vos.
Es increíble como me cambiás el día sin darte cuenta, como me hacés reir y olvidarme de cualquier cosa. Todo se termina por reducir a ese instante, ese mínimo momento, chiquito y quizás fugaz, en el que sé que te tengo, que te siento mío y me siento tuya, los dos parte de un mismo plano, en el que no hay nadie más alrededor. Da miedo, sí… lo tengo que reconocer, pero con vos lo quiero enfrentar, porque lo valés, vales todo lo que pueda darte.  Sos para mí, aun más inmenso que la luna, a ella solo puedo contemplarla unos minutos y a vos podría mirarte dormir por horas, podría perderme en esos dos faroles celestes y no querer volver a la realidad. Creo que podes, y que sos el fin a tantas transiciones, que puedo dejar de ir de un lado a otro, porque ya encontré el lugar donde quiero quedarme, ya sé con quién dejar mi corazón… 

martes, 14 de febrero de 2012

Si un día el sueño termina 
Es por que el amor para siempre no existe 
Me voy a morir maldiciendo ese día, 
Pero disfrutando lo que ya me diste ♪

(NTVG)

domingo, 5 de febrero de 2012

Stand by me


When the night has come, 
and the land is dark
and the moon is the only light we'll see
no i won't be afraid, no i won't be afraid
just as long as you stand, stand by me ♪

Quedate conmigo, que realmente añoro que esta vez sea distinta a las demas. Que realmente quiero darte todo de mi, y olvidarme de todo el miedo que eso trae. Quedate conmigo que quiero aprender a necesitarte, a sentirte cada dia mas, a no tener miedo a lo que viene ni a lo que se siente. Si te quedás, y si me quedo, no necesitaré pensar en nada mas, sabré que si me despierto un día y estas al lado, esto significará más que cualquier cosa que haya vivido antes. Sabré que lo que siento es igual en vos, y que si no lo es, no va a importar porque nadie va a poder quitarme eso. Está naciendo y sé que puede ser mejor. Está ahi y no quiero ignorarlo, ni evitarlo, ni escapar porque estando con vos, es como si mi cabeza dejara de hablar, de girar, de pensar. Como si volviera a sentir esa paz, esa tranquilidad que hacía mucho no sentía y que creí que no la sentiría de nuevo. Ya sea que esto continúe o no, tengo esto... tengo la certeza de que lo que estoy sintiendo es real y que cada caricia tuya me lo confirma, que cada beso me nubla completamente, que aún no puedo decirte todo esto, pero algún día podré, algún día las palabras van a atravesarme completamente, y saldrán sin que pueda retenerlas. Por ahora no las necesito, por ahora me pierdo en el momento, y sonrío porque te veo y sé que voy a estar bien, y que lo que suceda alrededor no me va a importar, me pierdo en vos y en esos ojos que me incitan a quererlo todo, y a querer decírtelo todo, pero quizá todavía no es el momento. Por ahora quiero conformarme con demostrarte que siento todas estas cosas, quizá un beso, una caricia, un abrazo digan más que toda esta mezcla de palabras. Mientras tanto, mientras reúno el valor, quedate conmigo... quedate que siento y presiento que esto va a ser único.

domingo, 29 de enero de 2012



Las canciones deben ser tristes, por que siempre hablan de desamor, de fracaso; cuando estas en ese momento, tan escaso en la vida, de pasión compartida, no se escribe, se vive. 

(JOAQUIN SABINA)